EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE INTELIGENCIA
Cnel. Art. DEM y Lic. Marcial Vela Ramos
Desde su aparición y en sus primeros estados de racionalidad el hombre ha requerido de informaciones, de seguridad y apoyos no convencionales para su precaria subsistencia.
El sistema de información como medio organizado para fines militares y políticos se remonta a cientos de años antes de la Era Cristiana.
En la antigüedad, los comandantes y estrategas consideraron de suma importancia el conocimiento que se debía tener del enemigo, escenario y tiempo atmosférico, aspectos que se pueden aproximar a los conceptos de exploración y reconocimiento. Sun Tzu en su libro "El Arte de la Guerra" lo resume citando que "La Inteligencia Estratégica es el conocimiento anticipado".
El mundo de hoy y la estrategia contemporánea exige nuevas demandas referidas a inteligencia, especialmente a quienes producen y usan la información procesada.
La línea que divide los niveles de la inteligencia, es decir, la estatal y la militar y entre la estratégica y la táctica, es cada vez más difusa y donde los eventos de repercusiones locales rápidamente pueden adquirir significancia de carácter nacional o internacional.
El rol que le corresponde desempeñar al especialista de inteligencia y al analista en general, a los que las organizaciones dan una gran importancia, será esencial para el proceso como nunca lo ha sido.
Hoy en día, el adelanto científico, tecnológico, la situación política, la incertidumbre e inestabilidad el crecimiento del poder de naciones desarrolladas y de las subdesarrolladas en forma inorgánica, las brechas de desarrollo entre las naciones y de las sociedades en las naciones, el crecimiento demográfico, las crisis energéticas y alimenticias y la desintegración de los patrones de conducta de los estados permiten reconocer de inmediato no una situación caótica, pero sí bastante crítica.
Una dirección juiciosa en el mane
jo de asuntos públicos permitirá la existencia del orden y el bienestar del país. Además, contribuirá a que la nación alcance el poder y prestigio entre los demás países.
Indudablemente y bajo cualquier premisa el gobierno debe estar informado, fiel y rápidamente, de lo que ocurre en los ámbitos nacional e internacional, con el objeto que pueda tomar las decisiones pertinentes para el bien de todos.
En toda situación existen imponderables, basados en el desconocimiento de la exacta posición o propósitos de los verdaderos o posibles enemigos del Estado Nación, internos o externos, pero tales circunstancias se dan también entre amigos.
Todo hombre de estado precisa información, y cuando más fidedigna, mejor, acerca de los propósitos, objetivos, posibilidades y medios de los demás estados para poder tomar, en conocimiento y consideración de dicha información, las decisiones más convenientes para el país que dirige.
La función inteligencia, como expresión genérica, es entonces como "la facultad de conocer cualquier antecedente, que después de un proceso de interpretación, le proporcione a la autoridad un hecho positivo que le permita un logro eficiente en la toma de decisiones, producto de un objetivo que la autoridad superior impuso, o como resultante de información casual".
Por lo tanto, es esta inteligencia la que se encuentra al servicio de la seguridad y el desarrollo, y precisa de una serie de elementos y conceptos que permitan conformar la estructura de la inteligencia.
Entonces podemos afirmar que las claras y objetivas aproximaciones al rol y desafío que se le presenta a la inteligencia son:
La rapidez de los sucesos, la proliferación de actores, el aumento de la ambigüedad e incertidumbre y las interfaces entre inteligencia táctica y estratégica.
La realidad del mundo, en donde el infortunio de la humanidad se ve afectada por la guerra en diferentes regiones internacionales, expresada a través de conflictos generados por movimientos fundamentalistas, intereses económicos, movimientos étnicos y separatistas, el terrorismo; así como las disputas territoriales; deben hacernos reflexionar y consolidar entre nosotros, cada vez con mayor énfasis, un espíritu pacificador bien entendido y realista que nos permita neutralizar la amenaza de un futuro conflicto interno o externo.
Por ello, es de suma importancia el esfuerzo que está llevando el escalón superior para reunir personas con diferentes conocimientos académicos, a fin de investigar todos los aspectos de un problema, aunque no es un componente de la inteligencia, el marco histórico es parte integral de todo análisis de inteligencia. Por lo tanto, se deben comprender los antecedentes de una situación actual a fin de entender el presente y proyectarnos hacia el futuro.
Es indudable que el porvenir de la educación y la cultura, factores de los que depende en gran manera el destino de nuestro pueblo, es lo que tenemos en común, las aspiraciones y los sueños debemos expresarlos por medio de la educación en un ideal universal tangible, que nos haga capaces para rectificar la concepción equivocada de la violencia, y que nos lleve a crear los valores que ahora más que nunca necesitamos.
La función de la inteligencia en el seno de una sociedad democrática, es un tema relativamente tabú.
Debido a que en nuestro pasado reciente a la inteligencia le cupo un importante papel en la derrota de los movimientos contrarios a la Democracia, algunos, aún perciben a dicho papel como si el mismo fuera su única razón de existir.
Quizás el hecho de que antes de su accionar en el conflicto recién finalizado, la inteligencia no funcionara prácticamente en nuestro país como sistema, influya para fijar ese preconcepto.
La información a que deseo referirme es aquella que previene probables acontecimientos, cuya materialización puede afectar los intereses nacionales.
La idea entonces, es complementar, apoyar, brindarle a la autoridad respectiva otro elemento más que la ayude a tomar la decisión más acertada.
La función, si se quiere "tradicional", de un sistema de inteligencia ha sido desde tiempos inmemorables la detección de amenazas, y el conocimiento de los planes o intenciones de el o los oponentes.
Lo anterior ha llevado a asociar indisolublemente la actividad de inteligencia en el factor militar, con la presencia de "un enemigo" o con la posibilidad latente de un conflicto bélico.
La inteligencia ha evolucionado, principalmente en los países desarrollados, que se caracterizan por el progreso notorio de sus medios de comunicación y de la tecnología aplicada al aparato bélico.
En ese contexto la Institución Armada de El Salvador, ante los nuevos retos, está llevando a cabo con entusiasmo y profesionalismo el Plan Arce 2000, en el cual el sistema de inteligencia militar tiene su rol.
En este delicado y trascendental terreno, la posición del hombre de inteligencia no puede ni debe ser el fruto de una precipitada síntesis, sino el resultado de una reflexión analítica y acumulativa; desarrollada a lo largo de los años de su vida profesional, sobre la base de un conocimiento completo y objetivo de la realidad que lo rodea.
Por supuesto que tal acontecimiento nunca puede llegar a ser absolutamente completo ni estrictamente objetivo, puesto que también en este terreno, como en todos, el militar, sigue siendo humano, sometido a limitaciones que le impiden, sin excepción, incluso al más sabio, tener acceso a un conocimiento que alcance la excelencia en su entorno. Ni de aquella que más le pueda interesar, parte de cuyos complejos y polifacéticos aspectos, siempre le resultan inaccesibles, por amplias que sean sus fuentes de información y enorme su capacidad de estudio y asimilación.
Podemos entonces decir, que si hay alguien más obligado que nadie a adquirir una capacidad de análisis, pero conservando intacta su capacidad de síntesis en cuanto a la acción y rápida decisión, no es otro que el militar profesional de nuestro tiempo.
La valoración y respeto personal que pueda inspirar el militar profesional debe estar acorde a enfrentar una realidad extraordinaria preparación que ha de exi
Los próximos eventos pondrán mayor demanda en los seres humanos dentro del proceso del análisis de inteligencia
girse resulta, pues imprescindible enriquecer nuestro intelecto para que seamos observados por la sociedad como el soldado profesional, como el estratega, como el comandante, como el líder y como el ciudadano y por sobre todo ser humildes y servidores en el ejercicio de nuestra profesión.
Para ejercerla con éxito y con solvencia moral, ya que el buen profesional lo es no sólo en el sentido teórico, sino también en sentido ético.
Hasta no hace mucho tiempo, la bipolaridad que caracterizaba la escena internacional, facilitaba un tanto las cosas aunque dentro de un mundo sumamente interrelacionado, principalmente a causa del "acortamiento" de las distancias producto del avance tecnológico en las comunicaciones.
El final de la llamada Guerra Fría, lejos de traer la tan ansiada paz mundial, aparentemente complicó aún más la situación internacional.
Hoy, las amenazas actuales emergen y desaparecen con sorprendente rapidez y frecuentemente no son fáciles de identificar.
Por consiguiente es fundamental reaccio
nar con rapidez, y si es posible, anticiparse a su materialización.
Esto sólo puede lograrse con un eficiente sistema de inteligencia que esté permanentemente monitoreando la situación atento a la aparición de indicios sobre una probable amenaza, identificándola, analizándola y detectando sus posibilidades y debilidades a efecto de poder neutralizarla, antes de que pueda causar daños mayores incluyendo la pérdida de vidas inocentes.
Los análisis que el sistema necesita son herramientas que tendrá la autoridad correspondiente a la hora de evaluar el problema al que se enfrente.
Por lo tanto, es importante resaltar que la principal virtud que permitirá al sistema de inteligencia seguir siendo útil con el correr del tiempos es: la flexibilidad.
mos adaptándose a nuevas circunstancias; y
Los hombres o instituciones que no asuman esto y no se preparen para actuar en ese entorno, serán inexorablemente dejados atrás.
Consecuentemente, la superación impone nuevos deberes. el avance en la carrera militar, nos da desde luego, una nueva visión de nuestras responsabilidades y deberes; pero que no deben servir de ninguna manera para que nos dominen intereses particulares, sino que nos conduzcan por y para el interés nacional.
Si la interpretación y análisis de las situaciones actuales ya requieren dedicación, perseverancia y un alto grado de conocimiento profesional, los eventos de los próximos años pondrán una mayor demanda aun sobre el elementos humano dentro del proceso del análisis de inteligencia.
La inteligencia nos otorga una condición que debido a su propia particularidad, no debe ser tomada como motivo de presunción ni como fuente de especiales privilegios. Esto quiere decir que no debemos vivir alejados de la realidad; de las necesidades y aspiraciones de la sociedad. Que el destino general de nuestro querido país El Salvador, debe ser para nosotros un tema de constante preocupación.
En un mundo donde los conflictos y la inestabilidad política, social y económica se ex
panderán aún más, también aumentará la posibilidad que las fuerzas militares se comprometan aún más en la defensa de intereses considerados vitales para el objetivo trazado por el Estado.
Por lo tanto, un analista en particular y la inteligencia en general, constituyen el punto crítico, ya que la paz o la guerra proceden de su razonamiento y recomendaciones.
Esta tarea de veinticuatro horas al día, siete días a la semana, o todo el año, debe tener en nosotros una debida consideración.
La Historia demuestra que no hay ningún pueblo que haya comprado su seguridad para siempre, la Historia demuestra que la mejor manera de garantizar la seguridad de todos es justamente que el ámbito de la defensa tenga la suficiente atención y los suficientes recursos y las suficientes capacidades como para que exista un panorama general de equilibrio que dé la mutua paz.
La Nación por su propia seguridad, depende de hecho, y es un imperativo de cualquier estrategia, de la estabilidad interna y del equilibrio regional, a esas convulsiones, a veces intempestivas, las naciones involucradas sólo pueden oponer los medios con que disponen y en las condiciones que se encuentran. de ahí que la obtención de esa información anticipada, mantiene plena relevancia.